La mañana de Todos los Santos subí a lo alto de Las Cuevas de Roldán, en Quintanilla de Arriba (Valladolid). Me puse a dibujar el fantástico panorama de los valles desde una altura de unos cien metros, cuando me sorprendieron un montón de disparos de escopeta por todos los lados. ¡Estaba rodeado de cazadores! No me acordaba que se acaba de abrir la veda de caza… La verdad que pasé bastante miedo porque los disparos me zumbaban en el oído muy cerca. Por suerte pude pegar unas voces e indicarles dónde estábamos… Sketch hecho con acuarela y rotulador. El paisaje ribereño me parece mucho más difícil de plasmar que el de montaña, hay mas tonos, y muchas más gamas sutiles de colores. A lo mejor a simple vista parece que es un paisaje más fácil de dibujar, pero no, para nada.